domingo, 4 de diciembre de 2016




El próximo 16 de diciembre tendrá lugar una charla coloquio sobre la violencia en el Museo de la Evolución Humana MEH. Iñaki Markez presentará el libro: violencia colectiva y salud mental.









viernes, 18 de noviembre de 2016

El exceso de control

Nadie suele tener problemas por amar mucho, incluso por amar demasiado; como decía Silvio Rodríguez: “Mi amor no precisa fronteras; como la primavera, no prefiere jardín.” Sin embargo,una persona sí puede tener problemas por controlar mucho a otra, sabemos que tanto la falta de control como su exceso generan toda una retahíla de consecuencias y sinsabores; en las parejas el exceso de control puede ser más que negativo, pero hete aquí que lo que no se suele saber es que el controlador muestra cobarde su miedo, su inseguridad.
Suele ser el miedo el que hace controlar y, en paralelo a ese control, surgen la ira y los enfados, pues ante la amenaza de perder ese "algo" supuestamente tan valioso, el controlador, con tal de no perder, puede llegar a ridiculizar, acusar, maltratar, mentir y, sobre todo, manipular.
Esa misma necesidad de control les hace finalmente no cambiar y enrocarse bajo diferentes mascaradas y justificaciones: la responsabilidad, la formación, los objetivos nobles, el dinero.
Decía Foucault (1999) que todas las teorías de la libertad pueden convertirse con el tiempo en
opresoras. Lo que surge como innovador puede instituirse, al cabo de los años de un cierto triunfo,
como saber acabado, convirtiéndose en la verdad, y ya solo se busca la conservación del status
quo.
Las personas controladoras suelen carecer de una adecuada expresividad emocional, todos conocemos a alguna familia estricta, fría, carente de gracia, que en la posición de amos se dedican a adormecer el discurso y los deseos de sus hijos.
Y como posible consecuencia, bien podríamos hablar de jóvenes apáticos identificados con plumas ajenas, o finalmente hijos que a los 18 años corren a escaparse de casa escogiendo el grado universitario que casualmente no puede cursarse en el domicilio familiar, o finalmente deciden irse de Erasmus o se acogen a cualquiera de las múltiples formas de evitación que existen.


El psicólogo social Aronson decía que un pueblo desesperanzado es un pueblo apático. Los ugandeses, bajo la tiránica, represiva y caprichosamente violenta dictadura de Idi Amin, ni siquiera  soñaban con mejorar sus condiciones de vida o con rebelarse contra el dominio de este.
Las personas se pueden volver de lo más apáticas. Según el profesor Tizón (2015), el miedo nos puede impedir visionarlo, nos cierra incluso la capacidad no solo de actuar, sino de imaginarlo.

En cuanto a las empresas, el exceso de control lleva a la falta de originalidad, a la inflexibilidad, y se llega a pensar que las felicitaciones debilitan al trabajador. No es de extrañar que la estrategia retórica de la rigidez afee el gesto, destierre el humor y polarice las opiniones entre la sumisión y la rebeldía.
Pero lo que suele estar en juego no es tanto el control al trabajador, es el miedo del jefe a perder su puesto. De vez en cuando tenemos que recordar la frase que Camus escribiera en El hombre rebelde: "yo me rebelo, luego somos."

Las malas madres

El que un adulto no se hable con su madre es algo que nos deja sin palabras. Es un auténtico tabú decir que tu madre es una mala persona; y, salvando las distancias, me recuerda al silencio de las víctimas que han sufrido abusos sexuales, pues casi siempre el abusador suele ser una persona cercana, incluso familiar y, cuando la víctima cuenta lo ocurrido, nadie la cree.
La israelí Orna Donath publicó su trabajo bajo el título de Madres arrepentidas. En el libro entrevistaba a madres que, pese a reconocer querer a sus hijos, afirmaban con pertinaz contundencia que se arrepentían de haberlos tenido. Madres que no soportan ese papel, que no quisieron ser madres, pero cara a los demás sonríen en una especie de felicidad ficticia.
Un libro que muestra el imperativo de la sociedad de ser madre y, además, buena madre. Si no
tienes hijos será un desastre, serás una egoísta -dicen-.
Ahora bien, habría que retroceder algo más para encontramos autores como Bowlby y Freud, que definieron con singular precisión la importancia del apego y las muchas consecuencias emocionales que tiene en nuestra vida adulta esas primeras relaciones.
Sin embargo, el tener hijos por obligación, por presión, genera muchas desagradables
consecuencias a largo plazo; no pocas veces esa impotencia, incluso rabia es dirigida contra los
propios hijos, hasta reconocer en público no haber querido tenerlos.
Decía la psicóloga Olga Carmona sobre las madres tóxicas: se trata en la mayoría de los casos de mujeres muy narcisistas o infantilizadas, que nunca asumieron el papel de madre y que siguen
filtrando el mundo a través de su necesidad y su deseo. Otras son mujeres amargadas, cuya vida
no se parece en nada a la que esperaban, profundamente infelices, que usan como chivo expiatorio a sus hijas proyectando en ellas el foco de su insatisfacción. Hay diferentes tipos de
madres tóxicas, pero todas incluyen la culpa, la manipulación, la crítica cruel, la humillación, la
falta de empatía, el egocentrismo puro.


Estando muy de acuerdo con esta autora, hay dos cuestiones que bien podríamos matizar: la primera, no creo que se pueda considerar un síndrome como propone la autora; y la otra, no se trata sólo de madres que odian a sus hijas, son madres que pueden odiar tanto a unos como a otros.
Como solución nos comenta que es imprescindible hacer un duelo: despedirnos definitivamente de la madre que no tuvimos, que ya no vamos a tener y no seguir buscando con manotazos de ahogado maneras infructuosas de compensar ese oscuro hueco.
En definitiva, en nuestra sociedad, cuando hay un conflicto entre padres e hijos, la gente se suele poner de parte de los padres, pero tener hijos no debe ser reconocido per se, ni constituye una garantía de responsabilidad, ni mucho menos de madurez.
En las consultas de psicología nos encontramos con muchas personas que tuvieron madres de este tipo y su sufrimiento y su angustia son muy grandes y duraderos. Celebremos la caída de este tabú. 

martes, 8 de noviembre de 2016

Rueda de prensa del Experto en Psicoterapia 2017



El día 8 de noviembre de 2016 se presentó en rueda de prensa el nuevo Experto en Psicoterapia y Acompañamiento 2017. La rueda de prensa tuvo lugar en la el Rectorado de la Universidad de Burgos. Participaron la Vicerrectora Begoña Prieto y el director del curso Fernando Pérez del Río.



jueves, 3 de noviembre de 2016

Librerías con luz y vida

EN ESTA época de cambio constante, encontrarte con negocios con historia y solera siempre es motivo de alegría y, si además, trabajan con humildad, merecen nuestro reconocimiento. No es de extrañar que una de las posibles funciones de los libreros en el futuro sea la de enseñar a manejar la tecnología para comprar libros. Ahora bien, en ese futuro cercano, estarán más cerca de ser una especie de terapeutas de barrio que aconsejan el libro justo en el momento adecuado.

Digo esto porque hace poco recibí un email de un librero llamado Álvaro que me recomendaba una obra. El libro en cuestión era de Michel Foucault, Enfermedad Mental y Psicología, ciertamente conoce bien mis gustos -pensé-. Tengo que admitir que la única vez en mi vida que me han dicho que soy un buen cliente fue en una librería y por cierto, me hizo muchísima ilusión oírlo puesto que nunca he sido buen cliente de nada.

En buena lógica existirán librerías puesto que un libro siempre es y será un buen regalo, personalizado, que incluye la textura, incluso el olor, y aunque estas consideraciones corren el peligro de ser simplistas, lo cierto es que, en esta situación difícil en la que viven, su futuro está garantizado desde el momento que los libreros muestran su maestría; por mucho que Amazon suponga una amenaza, nunca presentará un libro en un acto público, pero un buen librero seguro que sí. Jeremy Bentham, filósofo, padre del utilitarismo, preconizaba que «todo acto humano, norma o institución, deben ser juzgados según la utilidad que tienen».

Pues bien, ¿qué más útil que una librería?

Según Javier Gomá, «Lo único verdaderamente importante es la filosofía. Porque el dinero satisface los deseos humanos pero es la filosofía la que los moldea.»

Las librerías sazonan la vida, son lo que nos queda de nuestros ateneos donde se exponían ideas, lugares donde los intelectuales se miran de reojo mientras ojean las baldas y leen los títulos en los lomos de los libros. Son las páginas de los libros las que nos ayudan a determinar la dirección del viento, las que nos regalan emociones, las que nos ayudan a quitar las malas hierbas. Y sobre todo, en su generosa fuga de ideas, los libros nos han enseñando lo importante que es hacer cosas inútiles al igual que un niño debe aprender a perder literalmente el tiempo. El escritor austriaco Stefan Zweig decía en Carta a una desconocida: «permanecía sentada, con un libro en las manos, tardes enteras, durante meses y años...»

Este mismo autor escribía en otro libro, Mendel el de los libros: «precisamente yo, que debía saber que solo se escriben libros para, más allá del propio aliento, comunicarse con otros seres humanos, y así defenderse de la otra cara implacable de la vida: la fugacidad y el olvido».

En un mundo tan utilitarista siempre podremos pasar por una librería y tomar el pulso a la ciudad y por qué no, a nosotros mismos. Porque a estas alturas resulta una obviedad decir que leer es un el placer.

jueves, 20 de octubre de 2016

Entrevista a Fernando Pérez del Río Periódico Norte de Castilla (Palencia)


1.- ¿Por qué están tan vinculadas las drogas y la sexualidad?

En principio la respuesta es tan simple como decir que uno consume drogas para alterar su estado emocional. Pero la visión que queremos ofrecer es mucho más amplia, tratamos de los abusos sexuales, hablamos del “adicto” al sexo, de la dependencia emocional, de las diferencias de tratamiento en cuanto al género, o cómo actúa la sustancia como regulador emocional en las parejas de adictos modulando la lejanía cercanía. Temas que todos tienen dos puntos en común, las adicciones y la sexualidad, áreas que zigzaguean conjuntamente. 

2.- ¿Por qué es necesario ordenar ambas cosas?

Un libro si es de psicología siempre tiene la intención de ordenar algo, en el 2007 con el libro de “Nuevas Adicciones ¿Adicciones Nuevas?” intentaba poner orden en el sinfín de nuevas adicciones que estaban apareciendo. En el presente libro “Drogodependencias y sexualidad” tuvo como acicate el comprobar que casi no había nada escrito sobre este tema. El filósofo Jacques Derrida decía que “De lo que no se puede hablar, no basta con callarse. Hay que escribirlo”.

Era un reto realizar definiciones claras, abordar la compleja relación entre drogas y sexo, y cómo cada sustancia altera la sexualidad de una forma diferente. Tampoco queríamos un libro únicamente teórico así que aportamos casuística, y pusimos especial énfasis e interés en un último bloque de talleres para trabajar la sexualidad y la afectividad en adolescentes, en adultos y en personas que sufren una adicción. 
3.- ¿Qué objetivos te has planteado con este estudio?
Ordenar en un libro los conceptos, tratamientos y talleres de estas dos amplias áreas según nuestros actuales conocimientos sin caer en anacronismos. Un libro que aporta estudios estadísticos pero a la par, deja claro que entendemos el síntoma como funcional, es necesario explicar que en el tratamiento debemos abordar la subjetividad de cada paciente.
Un último objetivo era estructurar un libro muy claro, y útil para pedagogos, para educadores sociales, o para psicólogos. Para cualquier persona que trabaje en temas sanitarios y educativos. 
4.- ¿Hay alguna encuesta sobre este tema que permita un trabajo riguroso?
Para la realización de este trabajo llevamos a cabo diferentes estudios previos, quizá, el tema que más hemos estudiamos ha sido el de los abusos sexuales, realizamos una revisión de carpetas de historiales clínicos de los últimos 19 años en un centro de drogodependientes, realizamos una revisión bibliográfica sobre la relación abuso sexual y drogodependencia en la edad adulta, etc.
5.- ¿A qué conclusiones han llegado?
Hemos llegado a conclusiones a diferentes niveles, en general, es central el tema del afecto en el tratamiento de personas adictas. Ya sea la relación con sus familias como la relación con el terapeuta.
En el caso de los abusos sexuales, en una de las revisiones encontramos que el 37,5% de las mujeres adictas había sufrido abusos sexuales, este dato es muy significativo y nos hace preguntarnos por la etiología del trastorno.
Esto no quiere decir que exista una relación causa-efecto, no significa que toda persona que haya sufrido abusos desarrolle de adulto una drogodependencia; sabemos de otros colectivos donde también el porcentaje de personas que ha sufrido abusos es alto, por ejemplo en los centros penitenciarios y entre las que padecen trastornos de alimentación.
Sin duda, el dato al que nos referíamos 37,5%, nos muestra que existe un alto porcentaje de población muy dañada emocionalmente y que tiene muchas dificultades a la hora de vincularse a otras personas e incluso de llevar a buen puerto su reinserción.
6.- ¿En la práctica cómo se pueden aplicar estas conclusiones?
Mejorando y desarrollando programas específicos para mujeres, preguntando sobre estos temas y sobre todo tratándolos. El terapeuta ha de estar bien orientado y tener pericia para lidiar con estos sufrimientos, no se trata de un trabajo fácil abordar la subjetividad de cada paciente. Por otro lado, el paciente tiene que sentir que el terapeuta puede contener lo que le va a contar. Hay que saber acompañar a estas personas dañadas y esperar el momento adecuado hasta que se sientan seguras, son personas llenas de corazas y miedos, en ocasiones te lo cuentan nada más llegar y en otras ocasiones tardan años.
7.- ¿Los padres son conscientes de la relación entre las drogas y la sexualidad en el mundo juvenil?
A un nivel superficial sí, les preocupa que cuando beben tengan relaciones sexuales sin protección, etc.
Pero la sexualidad es afecto, tolerancia y respeto, la sexualidad es la manera de relacionarnos con lo que nos rodea, es cómo darse a conocer al otro, consiste en saber y sentir cuando uno está cómodo, se trata de conectar con nuestras emociones. La sexualidad también es entender que un joven es responsable de lo que le ocurre y hay una ética de las relaciones amorosas.

8.- ¿Por qué esos guiños y referencias a otros saberes, como la filosofía, la antropología o el análisis social?
Todo está muy unido, ciertamente en este libro se cita a numerosos sociólogos, algunos ensayistas, se mencionan trabajos de antropología y filosofía, pero más que un mérito nuestro creo que es una carencia actual, las personas estudian una carrera y se especializan mucho y finalmente muestran un saber en ocasiones parcializado. Si nos referimos a la psicología no cabe duda de que se ha convertido en una carrera casi únicamente técnica. Pero a mi modo de ver, la dimensión humana requiere de diferentes saberes. Quizá sea desalentador pero para ser un buen terapeuta se necesitan muchos años, mucho optimismo, y estar abierto a otros saberes. 

9.- ¿Existen tratamientos a la adicción a las drogas o a la sexualidad?
Muchos y buenos, en el libro que publiqué en el 2011 “Estudios sobre adicciones” trataba principalmente de la efectividad de los tratamientos, tardé unos cuantos años en recopilar los trabajos sobre la eficacia y efectividad de los programas.
Ciertamente el término de “curación” es cuestionable, pero los pacientes mejoran muy notablemente. En la actualidad los tratamientos cada día se parecen más y los resultados son más similares, en parte por la llegada de los psicólogos a los centros de tratamientos, son psicólogos que han tenido una parecida formación universitaria. Tras tres décadas de desarrollo, de estos centros, encontramos que los tratamientos han mejorado bastante, aunque también es cierto que los recortes de la crisis han dejado muy tocados a los centros. Pese a estas dificultades, los resultados son muy positivos por el buen hacer y la experiencia, España pasó de enviar a profesionales a otros países para aprender a ser un país receptor de profesionales. España paso de tener el problema en número dos en la escala del CIS a no verse entre los veinte primeros y eso no solamente es debido a los cambios sobre el consumo de sustancias, es también debido a la profesionalización de los centros.
Qué opinión tienes de las aplicaciones app para ligar
Con las nuevas tecnologías, ya sabíamos que cada uno se vende a sí mismo como si de una sociedad limitada se tratara, cada uno crea su perfil, y se postula a sí mismo; no se necesita de un club que nos acoja y acepte nuestra puesta de largo, ni a un jefe que nos apunte con su incorrupto dedo. En esta década cada uno crea su grupo de pares y se procura su espacio. Todo ventajas, aunque como siempre hay algo sospechoso en lo nuevo que nos hace mirar de reojo.
Pero si uno desaparece por el motivo que fuere de la red social, nadie se entera de su inexistencia, solo existe el que publica, el que tuitea, de tal guisa que para existir hay que estar activo: si no eres activo en el clash of clans, te expulsan del grupo, y esa es la diferencia entre las redes sociales y la comunidad; la comunidad y el grupo te buscan en tu ausencia, la red te olvida mucho más rápidamente, casi proporcionalmente.
En cuanto a las app para ligar no se necesita ser especialmente asertivo, ni vestir con cierto arte o gusto, no se precisa tampoco manejar la importantísima comunicación no verbal, que atesora el mayor porcentaje de información en un mensaje comunicacional.
Básicamente buscas un perfil parecido al tuyo, así que, de entrada, uno elimina todo lo diferente a uno mismo, no ve lo restante y no se roza con ello ni se impregna, en una especie de clasismo autoimpuesto... Se trata de ligar con alguien que gana lo mismo que tú y vive en un barrio parecido, en tu ciudad, con iguales servicios. Como explicaba Zygmunt Bauman, uno se instala en una zona de confort escuchando el eco de su propia voz.
Lo que cambia con la app es el tiempo que dedica a ligar, el seguir sigilosamente el rastro como en el cuento de El Rayo de Luna de Gustavo Adolfo Bécquer ha quedado casi en el olvido, lo que cambia es el preguntar y el esperar, pero sobre todo “la espera”.
Por último, frente a la antigua cultura de tener que “posponer el deseo”, se impone lo momentáneo, la impaciencia del usar y tirar pide paso. Vemos cómo la química de antaño que te hacía acercarte al otro sexo ha sido reemplazada por la información y la acumulación de datos, el tuit, el post y el mensaje corto. Sin duda estamos en la cultura de las cifras, la evaluación y su análisis.



domingo, 9 de octubre de 2016

Burgos Bombay Laksmi. La música como terapia.

En 1903 la ensayista alemana Isidora Duncan decía: la danza es para los griegos un intento de liberarse de la estrechez y pesadumbre de la existencia humana, "un estar fuera de sí" y experimentar arrobamientos y estados extáticos -o como queramos llamarlos- que provocan la exaltación del  espíritu. Los griegos creían que solo en momentos así el ser humano vive de verdad, y tanto la
religión como el arte eran para ellos únicamente un medio para alcanzar el éxtasis.
Ya en los papiros médicos egipcios del año 1500 A.C., se hace referencia al encantamiento de la música relacionándola con la fertilidad de la mujer. En la Biblia encontramos cómo David interpretaba música curativa frente al rey Saúl.
La música fue para el hombre primitivo un medio de comunicación con el infinito. Conocidos son los Mevleví o Derviches giradores que practican la danza meditación. Y para no ser menos, recientemente en Burgos tenemos a las chicas de Laksmi, que gala tras gala siguen sonriendo,
trabajando con niños, en la Noche Blanca, y nunca afean el gesto.
Han sido menesterosas y, no pudiendo ser de otra forma, durante estos años han tenido una actividad intensa y se han metido a Burgos en el bolsillo.


Sin duda tiene mérito introducir ropas de colores en una ciudad donde todos van vestidos de marrón y negro, basta con darse un paseo por el Espolón en ese largo invierno para comprobarlo.
Recuerdo que en la Expo de Sevilla podías mirar por un telescopio y poner tu nombre a una estrella; pues bien, un amigo mío castellano solicitó formalmente poner su nombre a un agujero negro. Dejando a un lado los factores psicológicos de mi amigo, siempre pensé que algo también debía de influir ser de tierra adentro en cuanto a la elección de las cosas y los colores.
Es mucho contraste, en esta Castilla de trajes negros y oscuros, encontrarse con una fiesta de colores en movimiento.


Un estudio realizado por el colegio de medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York reveló
que el baile disminuye el riesgo de demencia senil más que cualquier otra actividad física y más que resolver los dichosos crucigramas; bailar en grupo o en pareja estrecha los lazos sociales y aprender pasos mejora la capacidad intelectual.
En la actualidad escuchamos noticias como que los pilotos de motos de alta competición escuchan música antes de las carreras para motivarse.
Es recomendable el uso controlado de la música con el objeto de restaurar, mantener e incrementar la salud mental o física (American Music Therapy Association).
En un momento social donde casi todo se critica debemos felicitar a esta asociación de intercambio cultural, que nos muestra el arte del baile pero también la cultura de la India y sus costumbres. Laksmi son un grupo de chicas vinculadas a lo social, jóvenes, que en poco tiempo han hecho de su afición una posible empresa de espectáculo y cultura. Bien por ellas. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

La moda del Minecraft

LA MAYORÍA de los padres que tienen una parte friki no entienden el éxito de minecraft.; es un hecho de que los adultos no juegan a minecraft, y eso ya es una primera ventaja para esa deseada intimidad que tanto anhelan sus hijos. Minecraft es un espacio sandbox solo para ellos.

En cierta medida me recuerda a otros juegos virtuales de antaño, quizá el primero y más famoso de los cuales fue second life, donde no existían ni la vejez ni la muerte, donde podías tener sexo virtual entre muñequitos, y aquello terminó siendo un paraíso con barrotes de oro que aburrió al más pintado.

La pregunta es ¿Por qué minecraft causa furor entre los niños de 8 a 13 años? Es un espacio con infinitos diseños, se pueden instalar tantas expansiones o mods como uno quiera, es un juego que puede dar cabida a la tendencia de cada uno, si uno quiere construir casas puede hacerlo, o explorar, o cultivar, hay retos informáticos, se puede liderar o ser un lobo solitario, otro puede dedicarse a matar a zombis, a guerrear. Toda la cultura minecraft está aderezada con muchas versiones y con los largos vídeos de los youtubers, por ejemplo, vegetta777, o thewillyrex.

Es un juego acorde a nuestra actualidad, que atesora mucha estimulación, y para el que se necesita saber algo de ordenadores, un juego de acumulación de cuadradillos al más puro estilo capitalista donde puedes encontrar ligas, clases, torneos, versiones diferentes, etc.

Una característica de los actuales juegos en red es que comienzan desde la horizontalidad, internet ha conseguido democratizar todo, y desde ahí se puede ascender y evolucionar con relativa rapidez en un mundo competitivo; uno tan solo depende de su habilidad, astucia, y sobre todo constancia, lo cual hace a estos juegos muy estimulantes a determinadas edades.

Pero para poder ascender se tiene que eliminar a otros, matarlos virtualmente, incluso a los propios compañeros de viaje, y para poder prosperar con el clan hay que eliminar y expulsar a los débiles y a los no activos; para subir tienes que bajar a otros, y esto en suma es normalizar la violencia, con el peligro de disfrutar de esa acción de eliminar al otro. Para que al final uno se pueda sentir superior, ha de estar por encima de los otros. Esta es la forma en la que el ocio ha normalizado la violencia.

Dirán que la violencia siempre existió, cierto, pero quizá la diferencia sea que antes, estando en el parque, veías lo que pasaba, mientras que hoy no se sabe qué hace un joven frente a la pantalla, puesto que ese parque es el mundo entero.

La necesidad de control de los padres se ve sobrepasada ante esa posibilidad de dar un botón y tener toda la información del mundo a tu alcance.

Homenaje a los despistados

VIVIMOS CON TANTÍSIMA información a nuestro alrededor que ha llegado el día en que olvidarla es tan necesario como lo fue una vez colmarse de ella.
¿Para qué queremos tanta información si nunca la utilizamos? —se preguntaba sabiamente el músico Kiko Veneno en una entrevista.
¿Realmente necesitamos toda la información que tanto nos esforzamos en acumular durante años? Sabemos que en la actualidad las líneas educativas se apoyan más en las nuevas tecnologías, ya no es tan importante acumular datos sino “saber hacer” a nuestra conveniente disposición. Es más importante el análisis y el razonamiento de un artículo de prensa que la acumulación simplista de ítems.

Aparte de las archipresentes bondades de las TIC, que parecen ser la solución a todo, también vemos nuevos efectos como consecuencia de nuestro tipo de sociedad acumulativa en cuanto a información; se van inventando nuevos síndromes, trastornos o pseudotrastornos relacionados con la velocidad, las prisas y el exceso de información. Encontramos, por ejemplo, el incipiente trastorno denominado Hurry-Sickness, o cerebro disperso, olvidadizo; el síndrome del cerebro que no se concentra o scatter-brained.
Y algo que ha cambiado hoy en día es precisamente nuestra valoración sobre el olvidadizo. Hoy, tener mala memoria no está bien visto; el olvidadizo, con seguridad, tendrá algún despiste en una sociedad burocrática, repleta de plazos, llena de normativas aburridas que recordar, y eso es algo imperdonable.
Hace décadas, el olvidadizo estaba mejor considerado, y su despiste se asociaba con la fantasía, la imaginación, lo divergente o el chiste, y era una persona que contemplaba las posibilidades de cambiar y crear. Un olvidadizo tenía entonces algo de acto fallido inconsciente que se torna creativo, propio de las Bellas Artes. En ese mundo de fantasía, esas personas abstraídas están más cerca del amor y de la amistad, y más lejos del aburrimiento y de la repetición, porque al final, en la sociedad, luchan dos tendencias, por un lado, el amor, que implica deseo, contacto, cambio, movimiento y, en sus antípodas, el aburrimiento de lo burocrático y la rigidez y el control, donde se intenta que el próximo año sea idéntico al año anterior, donde no se quiere que cambie nada y se mantenga lo que se tiene (ya sean privilegios o incluso situaciones injustas), donde ves entrar a jóvenes deseosos de hacer cosas y paulatinamente contemplas que su deseo va disminuyendo poco a poco ante esos muros hasta que finalmente se amoldan, cabizbajos.
El despistado, finalmente, ha pasado a ser una persona que tiene un déficit neurológico y cognitivo que nada tiene que ver con lo creativo. Pero en esta dialéctica encontramos que el despiste siempre encuentra la falla adecuada y al final nos hace reír, el despiste nos sorprende y, de vez en cuando, nos recuerda que estamos vivos.

La Asociación la Rayuela de Burgos

NADA puede adornar mejor que empezar diciendo que el barrio de San Pedro de la Fuente es uno de los más antiguos de la ciudad de Burgos. Bullicioso, multicultural, obrero y repleto de carnicerías. Pocos barrios pueden presumir de tener la especialidad de un alimento, en este caso es la cecina y su preparado, incluso una plaza donde juegan muchos niños todos los días lleva ese nombre.

Famoso por restaurantes emblemáticos como Casa Avelino, ganador, por cierto, durante muchos años del concurso a la mejor cecina; bares de todas la vida como el Romeral, y otros  que ya son una referencia, como el Nalón, por sus fiestas internacionales que organiza con frecuencia; pocas escenas son comparables a encontrarte a tu vecino vestido de mexicano sin ser carnaval.

No debe extrañarnos que en este curioso barrio se encuentren lugares como el Antioquia, restaurante que ofrece gigantes perritos calientes y hamburguesas XXXL. Destacar los bares como el Alegría, que alberga una de las peñas del barrio  (hay lista de espera para entrar en la peña).

El barrio tiene de casi todo y, dentro del carrusel de lugares pintorescos, tenemos incluso un misterioso y enigmático hostal llamado Punta Brava digno de una película de misterio, frente a la estatua de una lechera.

En otro orden de cosas, bien conocidos son el grupo de flamenco ‘Bienmesabe’ y ‘Pellizco flamenco’. Y no es de extrañar que recientemente se haya escrito un voluminoso libro sobre el barrio. Hay otros datos curiosos, como que el colegio ‘Fuentecillas’ es el más demandado de la provincia de Burgos en el año 2015-6, ¡la despoblación no existe en este barrio!

San Pedro de la Fuente también tiene el privilegio de tener una asociación de vecinos llamada La Rayuela, nombre tomado del magnífico libro que Julio Cortázar  escribió en París, y esta asociación merece un detenido reconocimiento por impulsar la unión, los juegos tradicionales para los niños, las excursiones a la naturaleza, los ciclos de cine celebrados en la biblioteca Miguel de Cervantes, y últimamente han estrenado una nueva actividad, excursiones en bici.


Una asociación con numerosísimas ideas culturales para padres e hijos y, que alejada del ramplón clasismo, acepta a vecinos de otros barrios y los invita a sus actividades. Los organizadores no dejan de compartir noticias sobre temas educativos por medio de las redes sociales, noticias y artículos que en no pocas ocasiones han derivado en intensos debates incluso por el whatsapp. Puedes estar de acuerdo o no con lo que se dice, pero debemos reconocer que es más que recomendable que se hable de educación, sin miedos ni tapujos. Pero quizá, lo más importante es encontrarse ante una asociación que mejora la convivencia y el encuentro. ¡Bien por los Rayuelistas! Y bien por el barrio.