jueves, 22 de septiembre de 2016

La moda del Minecraft

LA MAYORÍA de los padres que tienen una parte friki no entienden el éxito de minecraft.; es un hecho de que los adultos no juegan a minecraft, y eso ya es una primera ventaja para esa deseada intimidad que tanto anhelan sus hijos. Minecraft es un espacio sandbox solo para ellos.

En cierta medida me recuerda a otros juegos virtuales de antaño, quizá el primero y más famoso de los cuales fue second life, donde no existían ni la vejez ni la muerte, donde podías tener sexo virtual entre muñequitos, y aquello terminó siendo un paraíso con barrotes de oro que aburrió al más pintado.

La pregunta es ¿Por qué minecraft causa furor entre los niños de 8 a 13 años? Es un espacio con infinitos diseños, se pueden instalar tantas expansiones o mods como uno quiera, es un juego que puede dar cabida a la tendencia de cada uno, si uno quiere construir casas puede hacerlo, o explorar, o cultivar, hay retos informáticos, se puede liderar o ser un lobo solitario, otro puede dedicarse a matar a zombis, a guerrear. Toda la cultura minecraft está aderezada con muchas versiones y con los largos vídeos de los youtubers, por ejemplo, vegetta777, o thewillyrex.

Es un juego acorde a nuestra actualidad, que atesora mucha estimulación, y para el que se necesita saber algo de ordenadores, un juego de acumulación de cuadradillos al más puro estilo capitalista donde puedes encontrar ligas, clases, torneos, versiones diferentes, etc.

Una característica de los actuales juegos en red es que comienzan desde la horizontalidad, internet ha conseguido democratizar todo, y desde ahí se puede ascender y evolucionar con relativa rapidez en un mundo competitivo; uno tan solo depende de su habilidad, astucia, y sobre todo constancia, lo cual hace a estos juegos muy estimulantes a determinadas edades.

Pero para poder ascender se tiene que eliminar a otros, matarlos virtualmente, incluso a los propios compañeros de viaje, y para poder prosperar con el clan hay que eliminar y expulsar a los débiles y a los no activos; para subir tienes que bajar a otros, y esto en suma es normalizar la violencia, con el peligro de disfrutar de esa acción de eliminar al otro. Para que al final uno se pueda sentir superior, ha de estar por encima de los otros. Esta es la forma en la que el ocio ha normalizado la violencia.

Dirán que la violencia siempre existió, cierto, pero quizá la diferencia sea que antes, estando en el parque, veías lo que pasaba, mientras que hoy no se sabe qué hace un joven frente a la pantalla, puesto que ese parque es el mundo entero.

La necesidad de control de los padres se ve sobrepasada ante esa posibilidad de dar un botón y tener toda la información del mundo a tu alcance.

Homenaje a los despistados

VIVIMOS CON TANTÍSIMA información a nuestro alrededor que ha llegado el día en que olvidarla es tan necesario como lo fue una vez colmarse de ella.
¿Para qué queremos tanta información si nunca la utilizamos? —se preguntaba sabiamente el músico Kiko Veneno en una entrevista.
¿Realmente necesitamos toda la información que tanto nos esforzamos en acumular durante años? Sabemos que en la actualidad las líneas educativas se apoyan más en las nuevas tecnologías, ya no es tan importante acumular datos sino “saber hacer” a nuestra conveniente disposición. Es más importante el análisis y el razonamiento de un artículo de prensa que la acumulación simplista de ítems.

Aparte de las archipresentes bondades de las TIC, que parecen ser la solución a todo, también vemos nuevos efectos como consecuencia de nuestro tipo de sociedad acumulativa en cuanto a información; se van inventando nuevos síndromes, trastornos o pseudotrastornos relacionados con la velocidad, las prisas y el exceso de información. Encontramos, por ejemplo, el incipiente trastorno denominado Hurry-Sickness, o cerebro disperso, olvidadizo; el síndrome del cerebro que no se concentra o scatter-brained.
Y algo que ha cambiado hoy en día es precisamente nuestra valoración sobre el olvidadizo. Hoy, tener mala memoria no está bien visto; el olvidadizo, con seguridad, tendrá algún despiste en una sociedad burocrática, repleta de plazos, llena de normativas aburridas que recordar, y eso es algo imperdonable.
Hace décadas, el olvidadizo estaba mejor considerado, y su despiste se asociaba con la fantasía, la imaginación, lo divergente o el chiste, y era una persona que contemplaba las posibilidades de cambiar y crear. Un olvidadizo tenía entonces algo de acto fallido inconsciente que se torna creativo, propio de las Bellas Artes. En ese mundo de fantasía, esas personas abstraídas están más cerca del amor y de la amistad, y más lejos del aburrimiento y de la repetición, porque al final, en la sociedad, luchan dos tendencias, por un lado, el amor, que implica deseo, contacto, cambio, movimiento y, en sus antípodas, el aburrimiento de lo burocrático y la rigidez y el control, donde se intenta que el próximo año sea idéntico al año anterior, donde no se quiere que cambie nada y se mantenga lo que se tiene (ya sean privilegios o incluso situaciones injustas), donde ves entrar a jóvenes deseosos de hacer cosas y paulatinamente contemplas que su deseo va disminuyendo poco a poco ante esos muros hasta que finalmente se amoldan, cabizbajos.
El despistado, finalmente, ha pasado a ser una persona que tiene un déficit neurológico y cognitivo que nada tiene que ver con lo creativo. Pero en esta dialéctica encontramos que el despiste siempre encuentra la falla adecuada y al final nos hace reír, el despiste nos sorprende y, de vez en cuando, nos recuerda que estamos vivos.

La Asociación la Rayuela de Burgos

NADA puede adornar mejor que empezar diciendo que el barrio de San Pedro de la Fuente es uno de los más antiguos de la ciudad de Burgos. Bullicioso, multicultural, obrero y repleto de carnicerías. Pocos barrios pueden presumir de tener la especialidad de un alimento, en este caso es la cecina y su preparado, incluso una plaza donde juegan muchos niños todos los días lleva ese nombre.

Famoso por restaurantes emblemáticos como Casa Avelino, ganador, por cierto, durante muchos años del concurso a la mejor cecina; bares de todas la vida como el Romeral, y otros  que ya son una referencia, como el Nalón, por sus fiestas internacionales que organiza con frecuencia; pocas escenas son comparables a encontrarte a tu vecino vestido de mexicano sin ser carnaval.

No debe extrañarnos que en este curioso barrio se encuentren lugares como el Antioquia, restaurante que ofrece gigantes perritos calientes y hamburguesas XXXL. Destacar los bares como el Alegría, que alberga una de las peñas del barrio  (hay lista de espera para entrar en la peña).

El barrio tiene de casi todo y, dentro del carrusel de lugares pintorescos, tenemos incluso un misterioso y enigmático hostal llamado Punta Brava digno de una película de misterio, frente a la estatua de una lechera.

En otro orden de cosas, bien conocidos son el grupo de flamenco ‘Bienmesabe’ y ‘Pellizco flamenco’. Y no es de extrañar que recientemente se haya escrito un voluminoso libro sobre el barrio. Hay otros datos curiosos, como que el colegio ‘Fuentecillas’ es el más demandado de la provincia de Burgos en el año 2015-6, ¡la despoblación no existe en este barrio!

San Pedro de la Fuente también tiene el privilegio de tener una asociación de vecinos llamada La Rayuela, nombre tomado del magnífico libro que Julio Cortázar  escribió en París, y esta asociación merece un detenido reconocimiento por impulsar la unión, los juegos tradicionales para los niños, las excursiones a la naturaleza, los ciclos de cine celebrados en la biblioteca Miguel de Cervantes, y últimamente han estrenado una nueva actividad, excursiones en bici.


Una asociación con numerosísimas ideas culturales para padres e hijos y, que alejada del ramplón clasismo, acepta a vecinos de otros barrios y los invita a sus actividades. Los organizadores no dejan de compartir noticias sobre temas educativos por medio de las redes sociales, noticias y artículos que en no pocas ocasiones han derivado en intensos debates incluso por el whatsapp. Puedes estar de acuerdo o no con lo que se dice, pero debemos reconocer que es más que recomendable que se hable de educación, sin miedos ni tapujos. Pero quizá, lo más importante es encontrarse ante una asociación que mejora la convivencia y el encuentro. ¡Bien por los Rayuelistas! Y bien por el barrio.  

Los coaching plagian más de la cuenta

En palabras de Bourdieu (1999)1, «los hijos de la burguesía amenazados de desclasamiento se dirigen prioritariamente hacia las más indeterminadas profesiones y hacia los sectores donde se elaboran las nuevas profesiones. El efecto de redefinición creadora se observa sobre todo en las ocupaciones que tienen una mayor dispersión y están poco profesionalizadas y en los sectores más nuevos de la producción cultural y artística, […] en los que los puestos y las carreras no han adquirido todavía la rigidez de las viejas profesiones burocráticas y el reclutamiento aún se hace, casi siempre, por cooptación, es decir, en base a “las relaciones” y a las afinidades de habitus, mucho más que en nombre de las titulaciones académicas».

Hay que destacar que el sociólogo francés Bourdieu escribió esto hace mucho tiempo pero a día de hoy podríamos decir que este fenómeno sigue ocurriendo con otros nombres y otras máscaras, concretamente lo vemos en los denominados coaches. La Psicología es una carrera que ha tenido un enorme éxito en estos años, actualmente existen 47 facultades en España, y hay un estudiante por cada colegiado. Aun con estas enormes cifras que bien pueden desanimar, sigue siendo una carrera atractiva y con cierto prestigio para muchos; aceptamos, por tanto, que sea deseada por muchos “pequeños burgueses” que no han conseguido realizar estos estudios de cuatro años de duración más dos de máster (especialización), en total unos seis años de formación de dificultad media o media alta (dependiendo de donde se estudie).
Pero en lo que en adelante importa es que estos “pequeños burgueses” han usado atajos en forma de cursos de coaching que oscilan entre 30 y 50 horas de formación y, con tal preparación, logran rápidamente equipararse socialmente a profesionales de un nivel superior. Este atajo les hace pertenecer al terreno de los psicoterapeutas, y nada les hace adornar mejor su CV que ser counselling y así, los coaches ascienden ávidamente plegándose a un nivel de conocimiento superior y, aunque solo sea en apariencia, se equiparan a psiquiatras y psicólogos de la salud.
El coach intenta mimetizar otro escalafón social, copia sus maneras y formas, y lo más importante, es la vía regia para ascender y dejar de verse como un desclasado.
Pero el precio que se paga para pertenecer a este “supuesto paraíso” de psicoterapeutas es plagiar y copiar, el precio es tener que zigzaguear y colarse aprovechando las fisuras del sistema que no está regulado, el precio es tenerse que presentar como actores no convocados a la fiesta y el precio es tratar a personas desde la inexperiencia y la falta de formación.
Y sí, hete aquí que su terapia es un plagio de principio a fin, es lo mismo que la Terapia Estratégica Basada en Soluciones2 almidonada con conceptos de la Entrevista Motivacional3.
En los cursos de coaching a los que he podido asistir, que fueron varios, nunca escuché de dónde provienen las ideas y conceptos del coaching —siempre me pareció algo sospechoso—, pero vino luego que supe realmente que no pueden citar sus fuentes porque sencillamente: no las conocen.
Personalmente, todo este sistema de medrar y ascender de clase social y todo este método de plagio me importa bien poco, el problema con los coaches comenzó cuando empecé a ver cómo tratan a las personas.
Una gran diferencia entre los coaches y los psicólogos de la que ellos hacen gala es que: “los coaches van por detrás del paciente y los psicólogos no”. Cuando escuché este aserto estuve a punto de decir que, por favor, me devolvieran el dinero del curso, —que se pare el mundo que me quiero bajar—, no daba crédito a la retahíla de conceptos acientíficos y sin rigor teórico alguno que oía, ¡ya vale!
El problema comenzó cuando vi cómo fomentaban el actingout, el pase a la acción y lo confunden con la motivación al cambio —A la chita callando, tiran la piedra y esconden la mano—.
Un modelo protocolizado de objetivos aderezado con las llamadas “preguntas poderosas” y centrado en las “creencias limitantes”, etc., preguntas que, según ellos, son “pseudo mágicas”. Pero conviene resolver que son conceptos de la Psicología bien conocidos, como el Modelo Grow (diseñado por Alexander Graham y difundido por John Withmore), que no tienen nada de mágicos y que han sufrido un cambio de nombre por otro más comercial, que llama más la atención a todo novato.
Y claro, siguiendo esta estela, tras plagiar “todo” a la Psicología, no les queda más remedio que criticar a los psicólogos.
¿El uso de una pregunta poderosa es tan mágico que hace que la persona resuelva sus problemas? La respuesta es no. ¿Qué pasa si una persona falla una y otra vez en la consecución de sus metas? ¿Qué ocurre si una persona se bloquea? El coach únicamente se basa en algo tan comercial como la hiperactiva acción. Hay personas que precisan hablar y ser escuchados, otros necesitan no hacer nada, otros requieren crear un vínculo antes de hablar y, como paso previo a su desbloqueo, otros comienzan a identificar aspectos positivos de uno mismo y posteriormente generar cambios. Cada persona tiene una demanda y unas ciertas dificultades particulares y por eso es importante conocer la subjetividad de la persona, escuchar y entender sus demandas y ahondar en sus diferentes áreas: personales, relacionales, familiares y sociales. Pero ¿dónde queda la individualización de los casos? ¿dónde queda la creatividad en un proceso terapéutico?
Sabemos que los métodos rígidos protocolizados como el coaching también pueden perjudicar a las personas, dicho de otra manera, la aplicación rígida de una técnica o aferrarse a un manual o protocolo puede ser una fuente de problemas en aquellos pacientes y relaciones terapéuticas que no se ajustan exactamente al modelo preestablecido (Castonguay, 2010)4.
También sabemos que la aplicación de un solo modelo, teórico caso del coaching, puede ser potencialmente más dañino (Crow, 1983)5.
El coaching no está exento de ideología, desde sus primeros pasos este método representa la terapia neoliberal por excelencia, solo importa el acto, siempre hay una acción, no se divaga y no importa la narrativa del paciente; y, al igual que ellos no saben de dónde vienen los conceptos que usan, tampoco es de extrañar que no hagan caso ni al pasado, ni a la familia, ni al contexto del paciente. Y a poco que se ojee, hoy en día es un método coherente con nuestro sistema capitalista y de ahí su éxito, por eso ha tenido especial relevancia entre los directivos de empresas.
Para explicar otro aspecto de los coaches que ha llamado mi atención, debo adelantar que durante 15 años he sido tutor de prácticas de alumnos entre 18 y 30 años, he trabajado con unos 16 convenios de diferentes universidades (Salamanca, País Vasco, Burgos, Coimbra, Milán), como quiera que sea, ha sido posiblemente una de las mayores satisfacciones de mi trabajo. En general, los alumnos vienen con muchísimas ganas de aprender y, salvo excepciones, llegan con una actitud humilde. Pero en los coaches que he podido conocer, y al echar la vista atrás, reconozco que en su caso este hecho es diametralmente opuesto: se sienten en posesión de la verdad y se muestran con no poca suficiencia.
La Asociación Española de Coaching ASESCO define este método como el proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vacío existente entre donde una persona está ahora y donde desea estar.
A nadie del gremio se le escapa que según esta definición estamos ante la pretensión de una psicoterapia en toda regla, así que el futuro posiblemente será regular las psicoterapias como ocurre con nuestros vecinos italianos.
Los psicólogos hemos sufrido muchas regulaciones y procesos bastante desagradables pero me temo que en un futuro sea necesario vincular las psicoterapias a la psicología sanitaria por el bien de los pacientes.
1  Bourdieu, P. (1999). Las estrategias de conversión. En Enguita, F. (ed.) Sociología de la educación. Madrid: Alianza.
2  Terapia breve centrada en soluciones. Extraído de la dirección www el 7 de abril de 2015 : http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_breve_centrada_en_soluciones
3 Miller, R. y Rollnick, s. (1999). La Entrevista Motivacional. Barcelona: LA PAIDÓS IBÉRICA
4  Castonguay, L., Boswell, J., Constantino, M., Goldfried, R. y Hill, E. (2010). Training implications of harmful effects of psychological treatments. American psychologist, 65: 34-49.
5  Crow, S. (1983). Contraindications and dangers of psychotherapy. British Journal of Psychiatry, 143: 436-44.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Sobre la Facultad de Ciencias de la Edución de Burgos UBU

Publicado el 15 de septiembre de 2015 en el Correo de Burgos http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/opinion/gabinete_135756.html

HACE NO MUCHO se difundieron duras críticas contra la universidad provenientes del catedrático Félix de Azúa, un buen ejemplo de que títulos como el de catedrático no son coraza suficiente cuando uno es torpe.
Pareciera como que nada vale, y hoy en día todo debe ser cuestionado desde la rabia más profunda hasta llegar al escarnio. No solo se critica la picaresca política, se critica todo.
Cuando leemos esas acusaciones nada constructivas podemos sostener que la persona que lo escribe no está bien regulada emocionalmente, actúa bajo el lema: “sufro, luego acusó», y haría mejor en acudir a un psicoterapeuta.

Tras unos años en la UBU, he comprobado algunas cosas; por ejemplo, algunos docentes, lejos de aislarse en sus despachos y bunquerizarse con el peligro de terminar en una realidad paralela por haber escogida ‘la pastilla azul’, están vinculados a la ciudad de numerosas formas, incluso algunos, a la chita callando, tienen el carnet de voluntarios de alguna ONG, algo que, en mi opinión, les honra.
Profesores que siguen el lema del pedagogo Giner: “la educación no tiene límite definido alguno, no se reduce a un periodo determinado de la vida. Sino que comienza con esta y dura tanto como ella dura. La vida entera es un continuo aprendizaje».
Una facultad donde nada más entrar te espera una sonrisa venida de la conserjería, una facultad llena de personas que están allí por vocación, un lugar donde se promueven infinidad de proyectos e investigaciones realizadas en grupos de trabajo, lejos del individualismo al que se refería Ludwing Börne, columnista de prensa alemán que ya en 1823 decía que “para lograr convertirse en un ignorante es esencial practicar el bello y verdadero arte de educarse a uno mismo”.
La educación, con frecuencia, es vapuleada por los políticos, que cada poco nos legan sus reformas, quizá por ello los profesores aprendemos a vivir con el cambio y el error.
Steiner decía que «el error es el punto de partida de la creación. Si tenemos miedo a equivocarnos jamás podremos asumir los grandes retos, los riesgos», y es que el reto aviva el seso.
Ahora nos encontramos nuevos desafíos, por ejemplo, nos proponen carreras más cortas y más másteres, y me sumo a los que piensan que ello fomentaría la triste desigualdad que ya de por sí es bastante abultada en España. Según nuestro nuevo rector, Manuel Pérez Mateos, existen diferencias importantes; sin ir más lejos, el precio medio de un crédito en un grado ronda los 20 euros y el de un máster los 60. Como decía, sería un brochazo más que contribuiría al aumento de la desigualdad.


lunes, 12 de septiembre de 2016

El silencio de los famosos

La biografía de Pessoa (1888-1935) nos deja un aroma semi-triste muy al estilo de la saudade portuguesa. Podemos hacer un esfuerzo e imaginarnos a este autor de niño aislándose entre sus hermanastros, o escuchando a su abuela Dionísia que sufría un trastorno mental y con la que convivió, podemos figurarnos al autor —venido de buena familia—, cuando fracasó al montar su empresa de tipografía.
A primera vista, es tentador pensar que Pessoa se intentó refugiar en su síntoma enrocándose sobre sí mismo, que no es otro que su escritura.
Escribía, como en alguna ocasión dijo, por el bien de la civilización y el ensanchamiento de la conciencia, aunque se puede subrayar y quizá sea esto lo más importante, que intencionadamente, no publicó casi nada en vida.

Hoy la característica de nuestros famosos del corazón es que no contestan a las preguntas, parecen áfonos. Muchos ciudadanos sospechan que realmente no saben nada, que no tienen cultura alguna y por eso no pueden responder nada, su éxito ha sido su imagen, o algún hecho fortuito.
Este hecho hace realmente diferente a nuestro autor. Hoy, en la época de la imagen, en la época de la venta de uno mismo y la autopromoción en Facebook, sabemos que a la hora de ir incluso al camping es la tablet y los cargadores lo primero que se guarda en la maleta para no perder niveles en el Clah of Clans en la Granja o en el crusty, se mira la tablet en el baño y bajo cualquier postura, en la época de los méritos y créditos académicos sin fin, encontramos a una persona que casi no publicó nada de su magnífica obra. No hubo luces de neón en su existencia, y lo que publicó en vida lo hizo ocultándose bajo otros nombres, como queriendo pasar entre los humanos de soslayo; eso sí, nos legó en un rincón perdido un baúl lleno de textos. “Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.”
Más de 120 años después, pese al rodillo de la globalización y a la cantidad de nuevos diagnósticos existentes, no podríamos encontrar y acertar a la hora de ofrecer un diagnostico de Pessoa, «uno de tantos inclasificables».
Sabemos, por ejemplo, que en sus últimos años de vida era un buen consumidor de alcohol, con lo que ya tendríamos sin demasiado esfuerzo el posible primer diagnóstico. Otra teoría más arriesgada es la de sostener que Pessoa tenía doble personalidad, de ahí sus famosos heterónimos. Los trastornos de personalidad son abundantes en el cine. Basta recordar aquella película paradigmática al respecto titulada Las tres caras de Eva u otras más recientes como Identidad, pero hay que decir que esta cultura de convertir al enfermo mental en asesino es realmente infrecuente en la vida real; poco favor, o ninguno, ha hecho la industria del cine a los enfermos mentales. Siendo estrictos en cuestiones epidemiológicas, podemos sostener que las personas diagnosticadas de doble personalidad en Europa son realmente infrecuentes, por no decir inexistentes.
En el prólogo de su libro Cartas a Armando Côrtes-Rodrigues, Joel Serrâo sostiene que «los heterónimos son consecuencia de la intensidad de análisis a la que Fernando Pessoa sometió continuamente sus estados del alma».
Se entiende que hay un exceso de análisis introspectivo por parte del autor, una actividad persistente, una intensidad parcializada que se llega a escindir o disociar de la unidad. En la introducción al libro se concluye, entre otras cosas, que es la consecuencia de los caminos múltiples de su genio.
Sabemos que esa posible disociación tiene efectos, es una especie de censura que ocurre por supervivencia, por olvidar durante un tiempo algo que no se desea recordar. Es un mecanismo adaptativo casi normal, pero llegado a un punto la parte escindida empieza a tener vida propia. Si alguien disocia algo puede ser porque posiblemente ese algo fue terrible para él.
Es posible que el joven Fernando Pessoa, tras el largo viaje y cambio de vida de la Surafricana Durban (ciudad hoy en día conocida por el mundial de fútbol de 2010) a Lisboa, sufriera lo que se denomina fuga psicógena o disociativa, trastorno que, entre otras cosas, incluso puede llegar producir un cambio de identidad en quien lo sufre. Siguiendo en esta dirección, no sería difícil terminar concluyendo que nuestro autor sufría un diagnóstico de patología Dual.
Según Fernando Colina, resulta siempre una tentación estudiar psicológicamente a determinados personajes. Figuras notables, de reconocida personalidad, que se muestran por encima de los modelos que se les aplica, si tenemos en cuenta lo que se les deforma para que encajen a la fuerza en el cuadrilátero de una teoría.
Así, en esta ocasión, manteniendo la ecuanimidad, prefiero alejarme del furor evaluativo y diagnóstico. La razón de este singular comentario es bien simple: opto por quedarme con lo enigmático de este autor, con sus sugerencias, con sus turbias paradojas, con sus misterios que quedaron sin resolver; porque, ciertamente, el misterio puede generar angustia que se soluciona con información y conocimiento, pero, en esta ocasión, quién no puede decir que es mejor no saber.
Si después de morir quisiera escribir ni biografía
no hay nada más sencillo.
Tiene sólo dos fechas
la de mi nacimiento y la de mi muerte.
Entre una y otra todos los días son míos.

La desigualdad económica y consecuencias en la salud

Como sabemos en muchos países ha aumentado la desigualdad. En el caso de EE.UU, la desigualdad ha crecido en estas últimas décadas: entre 1942 ―en plena segunda guerra mundial― y 1978 el 10% de la población atesoraba el 33% de la riqueza del país. Llegados al siglo XXI, ese mismo 10% de la población acumula el 47% de la riqueza (Saez y Pickett).
Libros como el de Harold “Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global”, muestran diferencias incluso mayores, datos de 1995 en EE.UU, el 1% de las personas más ricas poseían el 38,5 por 100 de la riqueza, mientras que el 10% más rico poseía el 71,8 por 100 de la riqueza.
En cuanto a España, según el Informe de Exclusión y Desarrollo Social de Cáritas y la Fundación Foessa 2012, es el país de la Unión Europea de los 27 en el cuál ha aumentado más la desigualdad. Para este cálculo se toman como referencia dos medidas, por un lado la distancia entre la renta correspondiente al 20% más rico de la población y al 20% más pobre, en España pasó de un valor de 5,3 en 2007 a otro de 6,9 al término de 2010. Otro de los índices más populares de desigualdad, el índice de Gini. El índice Gini se usa para medir la desigualdad de ingresos y la desigualdad de la riqueza, mide el grado de concentración de la renta y es un coeficiente que oscila entre el 0 y el 1, el cero indicaría una relación de igualdad absoluta entre los habitantes, es decir todos las personas tendrían las mismas riquezas y, el 1 indicaría una desigualdad absoluta. Según este índice, se pasó de 0,313 en 2007 a 0,339 en 2010.


Pero ¿qué consecuencias puede tener el aumento la desigualdad entre las personas? Realmente son muy numerosas las consecuencias de una mayor desigualdad. Una primera es el aumento directo de la pobreza y obviamente, esto puede conllevar a su vez secuelas extremas como la desnutrición, y empujar a las familias a lo que se ha denominado “el curso crónico de la pobreza”, peor educación y formación, y como resulta obvio una por inserción social. Otro pilar importante de la pobreza son los movimientos migratorios.
Sabemos que a mayor desigualdad en un país conlleva peor salud; destacables recientes estudios sostienen que a mayor desigualdad y peor valoración por el fracaso es un país correlaciona con porcentajes más altos de enfermedades mentales (Pérez, 2013).
El aumento de la desigualdad económica puede tener efectos imprevisibles. Otra consecuencia es el clasismo, para la persona ajena a este concepto recordaré que una sociedad es más clasista cuando nace dentro de una determinada familia influye en el éxito futuro.
Pero quizá hay otras no tan objetivas como el aumento de la tensión y la fractura social, cuyas consecuencias son, en la mayoría de las ocasiones, impredecibles, y esta última variable sea quizá la más importante por sus posibles repercusiones.

¿Mi hijo se droga mucho o poco?

Una de las últimas grandes encuestas sobre el consumo de sustancias, concretamente la encuesta escolar, pone de manifiesto que la prevalecía de consumo en los últimos 30 días de jóvenes sigue siendo alta y que la edad media de inicio en el consumo de alcohol se sitúa en 13,8 años.
Pero para no ser alarmistas he de decir, que son mejores datos que años anteriores. Pero a un padre, la información epidemiológica le dice bien poco de su propio hijo, que es lo que al fin y al cabo le interesa. Una de las preguntas frecuentes de los padres es cómo saber si su hijo está consumiendo sustancias.
Pese a no existir recetas mágicas creo que debería comenzar por lo más evidente como es; encontrar drogas en casa. Sería algo de lo más relevante y por lo cual se debería cuestionar al joven. Pero al margen del posible hallazgo poco halagüeño, no existen demasiados indicadores fiables, ni definitivos, ni demasiado válidos que corroboren, si un adolescente tiene problemas con drogas ya sea de forma puntual o sistemática. Lejos estamos de los años 80 y principios de los 90 donde el que padecía un problema con las drogas era claramente identificado, el deterioro físico de consumir heroína era muy rápido, visual, pero desde hace más de una década el problema se muestra más escondido, mudo, como si se tratara de un disfraz.
Un indicador puede ser la irritabilidad o los cambios de humor, otro indicador expuesto en algunas ocasiones pueden ser alteraciones en el ritmo del sueño, otro indicador un tanto más alarmista puede ser comer de forma desmesurada “puntualmente”, como supuesta consecuencia de haber fumado marihuana, o lo contrarío con la cocaína. Pero estos cambios pueden ser engañosos ya que todos estos indicios los podemos encontrar en muchos adolescentes.
Así que nos podemos dar un respiro, ¡ante todo no hay que abrumarse! Pero si tuviera que decantarme por unos indicios más que por otros, me decidiría por los siguientes: en primer lugar la excesiva agresividad. Las constantes faltas de respeto con los diferentes miembros de la familia. Las mentiras persistentes y la desmotivación, apatía, tedio, incluso reaccionar lentamente, que se puede sumar a un bajo rendimiento escolar.

También pueden ser evidencias importantes las pupilas dilatadas, o contraídas, los ojos vidriosos, rojos. Otros indicios como la desaparición de objetos en la casa, o por el contrarío que el adolescente disponga de mucho dinero sin causa justificada. Si esto fuera así, algo no estaría funcionando bien.
Ahora, tras corroborar estos indicios, pueden estar más o menos claras las cosas, y así entraríamos en una segunda fase donde entra en juego qué postura tomar a fin de enfrentarse a estos problemas, por ejemplo podemos encontrar la postura del control. Me viene a la memoria aquel inédito proyecto Italiano (Milano) donde se proponía enviar gratuitamente un test de orina a los padres para saber si sus hijos consumían drogas, una propuesta que fue muy desaconsejada ya que suponía dar por rota la comunicación entre padres e hijos, y coloca a los padres en una posición de control-espionaje lejana a la confianza necesaria. Incluso algunos sostuvieron que detrás de la propuesta había intereses económicos. Otra postura frecuente ante el hallazgo suele ser una monumental bronca, con lo cual, a buen seguro, el adolescente procurará no volver a tratar el tema nunca más, ni para bien ni para mal, con todo esto he de subrayar que lo importante es mantener la comunicación, los límites y el afecto.
Pero para finalizar, me gustaría señalar un estudio de la Fundación BBVA que nos revela que los padres quieren ser más afectivos con sus hijos, incluso también desean estar más tiempo con ellos, hasta ahí todo normal. Pero este estudio igualmente nos señala que un padre pasa de media 22 minutos con su hijo un día de diario, y 33 minutos si es un sábado. Las madres algo más. Así que, otra postura puede ser; apagar la televisión o el ordenador e invitar a dar un paseo a su hijo. Ya que un factor de protección para no consumir es algo tan simple como sentirse querido.

Las novedades de la sexualidad viertual

Las combinaciones y opciones sexuales hoy en día son de los más variopintas en la red, pero bien es cierto que seguimos encontramos nuevos matices. En primer lugar encontramos al Serial lover que da “me gusta” a todas las chicas en el facebook, como si se tratara del nuevo Don Juan que, para Marañón, “tenía una gran dificultad para establecer relaciones amorosas francas y profundas”. Que trata de recuperar a la madre en cada mujer, —decía—.Y para Kierkegaard Don Juan era “un desvelador de misterios”; “un individuo en constante formación y crecimiento pero jamás concluido”.
Como decíamos, las opciones son numerosas, sin ir más lejos, las combinaciones resumidas en BDSM, iníciales que engloban diferentes disciplinas, Bondage (relación de subordinación) Disciplina y Dominación, Sumisión y Sadismo, y Masoquismo.
En estas relaciones queda bien claro quién atesora el rol dominante activo (top) y sumiso pasivo (bottom). Lo que vemos es que, en estos casos, Internet sigue facilitando mucho las cosas para poder identificarse o conocerse entre sí. Ir por la calle o por el Espolón con un traje de látex, una bola roja en la mano y unas cuerdas que sobresalen del bolso es desaconsejable si no quieres que te señalen como la Mari Juli.
Pero sigue siendo un tanto difícil realizar una sesión BDSM sin la presencia física, en parte puede ser sustituida por la monitorización, la Webcam. Pero otras prácticas como “besar los pies”, (decir que los psiquiatras y psicólogos lo consideran una parafilia y que es también llamada podofilia), considero que son muy difíciles de llevar a la práctica por Intenernet: lo único que se podría hacer en este caso es ver cómo otro, de forma contorsionista, se lame su propio pie. Invito al lector a que en este momento lo intente, en lo tocante a este punto puede ambicionar tocarse el pie con la lengua, la mayoría no podrá realizarlo sin un disciplinado entrenamiento… Ahora se comprende mejor que el BDSM sea considerado como una disciplina.
En todo esto de la virtualidad, siempre tenemos a un conocido que nos cuenta una anécdota parecida que ya parece más bien una leyenda urbana: quedar en una cita a ciegas y resultar ser una conocida de la familia de tu mujer, o vecino de lo más desagradable, en no pocos casos el esperado y excitante encuentro puede salir muy caro…
Fue en la década pasada cuando se comenzó a hablarse abiertamente sobre la posibilidad de realizar sexo virtual (aunque ya existían las líneas eróticas, de hecho los primeros casos que atendí relacionados con lo virtual eran de este tipo), es decir, a través de determinados soportes que sustituyen la presencia física, utilizando el chat, el Icq, el NetMeeting, el Messenger. Una cierta euforia recorrió a muchas personas que pronto se dispusieron a crear una nueva disciplina, “ciber-sexo”. El mensaje de los años 90 fue, según muchos autores, que Internet no sólo es un medio telemático; después de afirmaciones de este tipo parecía que habían descubierto la pólvora.
Después se habló mucho de sustituir la personalidad. La sensación de vivir en una continua simulación bajo un efervescente doble “avatar” digital: convertirse por fin ser un viril Kent, un hiperactivo Sim, tener unos ojos al estilo de las muñecas “Bratz”, esos ojos que dibujan quienes padecen paranoias; ser un clásico Madelman anterior a la cultura del declive del padreo convertirse en un ser horripilante.
Hemos evolucionando del tatuaje del drogodependiente que rezaba: “Amor de madre” al tatuaje que reza: “Muñeco tierno, jibarizado, y cambiante de aspecto”, pasando así del mundo ilusorio del teatro, el cine, el atrio o el foro a la cotizada implicación activa y al diseño de uno mismo. Amén de observarse cierta añoranza y desorientación en relación a cómo relacionarse sin la presencia física, que estarán conmigo de acuerdo en que ha sido tradicionalmente un pilar incuestionable, ya que sin tan fiel tradición surgen multitud de preguntas. Por ejemplo, ¿cómo manejarse? ¿Cómo trabajar con grupos?, etcétera.

Pero en este artículo para el periódico Burgos Conecta, quería subrayar que los inventos no dejan de sorprenderme. El último ha sido un pequeño vibrador que se puede activar a distancia. Obviamente es para las mujeres y tiene un mando a distancia de control remoto, pero en este caso la novedad es que se puede controlar desde una APP, una aplicación para dispositivos móviles, smartphones. Al estar introducido en la vagina nadie sabe que lo llevas y si no haces gestos extraños nadie sabrá que estás usando dicho aparato en una reunión, o cuando tomas el café con pastas, ¿y ahora cada sonrisa podrá ser sospechosa?
La publicidad dice que es algo íntimo, y por supuesto sólo lo nota la mujer.
Este aparato puede ser un avance más en las relaciones a distancia o por Internet, puesto que deja de ser un poco menos virtual y el control lo puede tener ella o la pareja que esté al otro lado de la aplicación desde cualquier lugar. Las posibilidades pueden ser numerosas, pongamos por ejemplo una pareja de recién casados que por motivos laborales tienen que vivir un tiempo a distancia.
Así que, se puede hablar, se consigue ver por la Webcam y ahora, con este dispositivo usado por el otro que no está en presencia física, se puede manipular y activar el aparato, se puede ser más participativo y proactivo.

Medicamentos que matan y crimen organizado

De vez en cuanto encuentras un libro en cuyas páginas debes detenerte con frecuencia para asimilar el impacto emocional que recibes consecuente a la información ofrecida. En sus más de cuatrocientas páginas, Peter C. Gøtzsche ofrece una avalancha de pruebas contra la industria farmacéutica, puesta en solfa de principio a fin.
El autor va narrando cómo desde joven fue ocupando distintos puestos de responsabilidad en la industria del medicamento: fue profesor de biología, visitador, trabajó en marketing, supervisor de los ensayos clínicos, estudió medicina, catedrático de diseño y análisis de investigaciones clínicas, etc. A buen seguro, esta amplia visión “desde dentro” le ha facilitado trazar esta contundente obra y añadir un capítulo final con diferentes soluciones.
El libro disfruta de tres prólogos y contiene un subtítulo aclaratorio (por si aún no estuviera claro): Cómo las grandes farmacéuticas han corrompido el sistema de salud. Estos detalles iniciales, el subtitulo aclaratorio y los tres prólogos nos ponen en la pista de las maneras de su autor, Gøtzsche, puntilloso, detallista e insistente metódico procedente de Dinamarca, el país menos corrupto del mundo. Una obra que a fin de cuentas nos explica por qué en los países ricos las enfermedades causadas por medicamentos son la tercera causa de muerte, detrás del infarto y el cáncer. Para el lector vinculado a lo “psi” será de especial interés a partir de la página 285, en que empieza el capítulo titulado “La psiquiatría, el paraíso de la industria farmacéutica”.
Las bondades de los medicamentos se ven ensombrecidas por incontables investigaciones realizadas y nos ponen en la pista de que no se trata de una mala praxis puntual llevada a cabo por un puñado de ovejas descarriadas y aquiescentes que podríamos encontrar en cualquier profesión; más bien se trata de un sistema donde parece ser que, en el fondo, importan poco las personas y mucho los resultados económicos. La respuesta de las farmacéuticas siempre es la misma: una manzana podrida no estropea el resto, pero leyendo este libro llegas a pensar que es el cesto el que está podrido. A mi modo de ver, estamos ante otra especie de burbuja que todavía no acaba de estallar.


“Nuestro sistema de salud (con relación a España) no selecciona medicamentos según su eficacia, efectos indeseados, comodidad y precio. Es un comprador bobo de humo a precio de oro en el mercado global de las tecnologías. Las encuestas indican que tanto los médicos como sus colegas universitarios, investigadores, gestores y directivos no tienen mayoritariamente conciencia del sufrimiento que ocasionan y de los recursos que despilfarran” (Laporte, 2014). Todos pensamos que con la crisis ya no gastamos tanto en medicamentos, pero la realidad es que, actualmente, sigue creciendo el gasto descontroladamente. España es uno de los países de la Unión Europea con un porcentaje más alto de gasto farmacéutico, pese a la dramática situación de pobreza que estamos viviendo. En fin, otra perla más.
Recientemente impartí un taller a psicólogos de diferentes universidades y no pocos, ante mi sorpresa, sostenían con inusitada vehemencia que el origen de la mayoría de las enfermedades mentales es biológica. Por mi parte, aduje que el desequilibrio químico no las explica suficientemente ni hay marcadores biológicos claros para ninguna de ellas. Así que, entre otras cosas, les recomendé leer este libro que profundiza en la cuestión dilucidándola de forma nítida y contundente.
Autor: Peter C. Gøtzsche. Editorial: Los libros del lince, 2014. ISBN 9788415070450

¿Por qué nos gustan los zombies?

Desde que George Romero estrenara la legendaria y popular La noche de los muertos vivientes en 1968, película de 96 magníficos minutos en blanco y negro, han pasado muchas cosas y hoy por hoy atesoramos una larga la lista de películas de parecida temática de las que podríamos hablar.
Recientemente estamos viendo la saga memorable The walking dead, de Robert Kirkman, una serie que presenta la virtud de nunca terminar, al contrario de lo que pasa con las películas de zombis. Por fin, los amantes de éste género podemos continuar viendo algo que no tiene final. Siempre intentábamos imaginar cómo podría continuar una película de muertos caminantes hambrientos, y ahora esta magnífica serie nos da la oportunidad de saber qué hay detrás de su voracidad una y otra vez.

La primera razón de por qué nos gustan los zombis que escuché, y que no puedo atribuir a nadie en concreto, decía: nos gustan porque asistimos a una época de crisis y es de agradecer que alguien esté peor que uno mismo. Nada que objetar a este comentario.
Pero pudiera ser por algo tan primitivo como imaginarnos y pensar en nuestra propia supervivencia. Ellos son seres irracionales en un mundo despiadado que nos plantean un escenario caótico y apocalíptico en conexión con nuestro inconsciente del que hablara Freud, con esa parte salvaje de nuestro interior donde no existe razón alguna, esa parte colectiva arquetípica de la que tanto hablara Carl Gustav Jung (1875-1961). En un mundo de burocráticas normas, jefes controladores, obsesivos controles y cámaras de seguridad por todas partes, uno agradece cierta dosis de inconsciencia.
¿Qué haríamos nosotros en tal situación límite?, ¿cómo protegeríamos a nuestra familia?, ¿cómo nos podríamos proveer de alimentos mientras durase el cataclismo?, ¿cómo reaccionaríamos al ataque de una horda?
Añado, en lo tocante a este último punto, que lo que más miedo da, no es un zombi solitario, pues un zombi rara vez va solo; lo que nos da temor es la marabunta, el grupo, los zombis tienen algo de cobardes y tienen que ir en grupo, como los hooligans.
Incluso hay libros que han sido un éxito de ventas porque tuvieron el acierto de indicarnos cómo sobrevivir al ataque. Pienso por ejemplo en uno de ellos: Cómo sobrevivir al ataque de los zombis (2009).
Hemos tenido tanto éxito como especie que ya no nos tenemos que preocupar de las cuestiones de la seguridad. El reconocido Abraham Maslow decía que las personas tienden a cubrir primero la seguridad, incluso antes que la comida. Si ustedes recuerdan la famosa pirámide del autor humanista, la última fase, cuando tenemos las demás fases cubiertas, es la realización, y en esta última fase es donde más o menos podríamos ubicar nuestra sociedad actual.
Incluso a pesar de la crisis, vivimos en una sociedad con seguros sociales, planes de pensiones, policías, en un mundo tan organizado y planificado que en apariencia no podemos estar más protegidos, aunque en realidad nos encontremos a un paso de vivir sin seguridad, rodeados de una naturaleza amenazante donde todo podría cambiar con un simple accidente, y quizá seguimos teniendo esa necesidad de ponernos a prueba y permanecer alerta. Los primeros que morían en los campos de concentración en la II Guerra Mundial eran los ricos y funcionarios.
¿Qué nuevas alianzas tendríamos que establecer en una situación límite? Ponernos a prueba es una excitación que genera sentimientos encontrados, angustia, sobreexcitación y activación fisiológica.
Un compañero a punto de jubilarse me comentaba que el primer día de su jubilación pensaba irse a una estación de trenes y tomar el primero que viera en el panel de salidas, pues deseaba romper la monotonía por encima de todo.
Otras teorías se dirigen a la fascinación que ejerce la muerte, teorías con las que estoy más de acuerdo. Los zombis son temidos puesto que se benefician de ser como nosotros mismos, son los que más se parecen a nosotros, y a la par dan una respuesta a la cuestión de la muerte. Esto explicaría nuestra atracción a causa de la identificación y respondería “de algún modo” a la pregunta más existencial de la vida humana: la muerte.
Finalmente, la angustia de la muerte y nuestra fascinación por ella termina ganando terreno en nuestros días. En muchas películas, al final, los zombis suelen tener la última palabra, al igual que en la vida siempre acaba venciendo la muerte. Pero el zombi es una transgresión de la muerte, una respuesta al tema que más nos angustia a lo largo de nuestra vida, una respuesta que desde luego no nos gusta, pero, con todo, es una posible respuesta.
Siempre es fácil esbozar un paralelismo y decir que los zombis representan una crítica social. Este argumento se emplea recurrentemente; de hecho, en algunas películas los zombis volvían a los supermercados como alelados, por ejemplo en Amanecer de los muertos.Pero sobre todo ha sido la filosofía la que ha tratado al zombi como consecuencia de nuestra sociedad capitalista, híperconsumidora y tecnifícada (véase al respecto el libro Filosofía zombi, de Jorge Fernández, Anagrama).
Recientemente se estrenó una obra de teatro bajo el título Banqueros vs. Zombis. Sus autores aseveraban en la revista “El cultural” que “en nuestro mundo de ciencia ficción, el zombi aparece como el monstruo que mejor representa las cualidades del trabajador desde un punto de vista del poderoso. Las deudas te zombificanno te transforman en un hombre-lobo, ni en vampiro, ni en elfo, ni en un X-Men, porque los zombis son seres cuyas características interesan a ese sector de la sociedad.”
Para finalizar, con toda esta fascinación se están estrenando escenificaciones de The walking dead en parques temáticos de todo el mundo. Si usted visita una: ¡¡Corra!!

Las prostitutas, la trata y BETANIA


Hace unos meses terminó la campaña anual de sensibilización de la asociación Betania; Betania es un proyecto que se viene desarrollando desde 1998, una asociación auspiciada por las adoratrices con el objetivo de ayudar a las mujeres que se encuentran en contextos de Prostitución y/o son víctimas de la trata.
En este 2015 realizaron una exposición que consistía en colocar grandes paneles en uno de los vestíbulos de la Facultad de Humanidades de Burgos. En cada uno de ellos, diferentes rostros de mujeres nos ofrecían sus relatos vitales, lo que sienten y piensan. Cada panel tenía su propio nombre.
También realizaron un ciclo de cine sobre temas relacionados con la prostitución y la trata, y como novedad, este año, decidieron organizar una mesa debate sobre la prostitución donde sólo participaron hombres ¿Y por qué solo hombres? —se preguntarán—, según ellas, siempre que se organizaba un acto de ese tipo sólo asistían mujeres, así que, los únicos testimonios de hombres son los que hablan de sus experiencias en los clubs y no dan la cara o lo hacen con la cara tapada o borrosa.

Así que la mesa de hombres giró en torno a tres temas, qué hacer con los clientes, cómo ayudar a las mujeres y qué hacer con las mafias, pero realmente las conclusiones importan poco.
Lo realmente importante es la valentía de crear debate de esta asociación, lo notable es dar la palabra sin miedo a perder las subvenciones que hacen callar a tantas ONG, lo que me resulta digno de reconocimiento por parte de la dirección de esta asociación es ofrecer la palabra a desconocidos cediendo el control. Así que podemos decir que esta es una de las pocas organizaciones que no tienen miedo, y además, tiene la rara virtud de tratar con madurez a una sociedad de la que se suele decir no estar preparada para tantas cosas…
De esta asociación, me ha llamado la atención que sólo sean tres trabajadoras y algunos voluntarios, es decir, con un escaso personal realizan numerosas actividades. Otro hecho a subrayar es el alto conocimiento que tienen de asuntos sociales y no sólo de la prostitución y la trata, cuestión de la que fui testigo.
De este grupo de mujeres también me llamó la atención, lo bien escogido que está el nombre. Alejándose de esa manía de llamar a la asociacion con la terminación -bur- y que hace difícil recordarlo: Fedisfibur, aransnabur, apaspabur, megabur, etc.
«Betania es una aldea a tres kilómetros de Jerusalén. Allí vivían Marta, María y Lázaro, los amigos de Jesús. Él y sus discípulos descansaban allí, sobre todo en los días anteriores a la Pasión y Muerte. Allí, Jesús resucitó a Lázaro. En Betania Jesús siempre estuvo con amigos».
Según wikipedia «Betania (en arameo בית עניא, Beth anya, casa del pobre».
Todos deberíamos tener nuestra Betania, un lugar donde tener amigos y poder descansar, algo impagable para nuestros días. Todos deberíamos encontrarnos, aunque solo sea en ocasiones, con personas que te hacen reencontrarte con los demás.
Por eso, continuando con mi larga tradición, el primer premio de este año se lo lleva: Betania. Enhorabuena.